cristina@cristinaizquierdocoach.com  |  696 922 301
12
MAY
2014

¿Qué quieres conseguir? Cómo marcar objetivos

Coaching_Gavá

Imaginemos que nos sentamos en un taxi y el taxista nos pregunta:

–           ¿Dónde quiere ir?

–          y tu respuesta es “Quiero ir a un sitio bonito”

El conductor carecerá de información suficiente para saber dónde llevarte. Y volverá a preguntarte

–          ¿Dónde quiere ir?

Imaginemos que esta vez tu respuesta es:

–           “No lo sé”.

EL  conductor entonces no se moverá del sitio o te llevará dónde él quiera.

–          Te vuelve a preguntar ¿Dónde quiere ir?

–          Esta vez respondes “No quiero ir a un sitio que llueva”

De nuevo el taxista no sabrá dónde llevarte.

 

Muchas veces nos preguntamos porque no conseguimos aquello que nos proponemos, quiero adelgazar, quiero leer más, quiero ser feliz, quiero hablar en público sin ponerme nervioso.

Y la clave está en cómo establecemos los objetivos. Vamos a revisar cuáles son esas claves para poder conseguir aquello que te quieres proponer en la vida.

Los objetivos que te propongas deben ser ESPECÍFICOS y MEDIBLES.

Muchas veces nos decimos Quiero adelgazar, ¿es este objetivo específico y medible? La respuesta es no. ¿Qué tal si decimos quiero adelgazar tres kilos? mucho mejor es medible y específico. Un objetivo formulado de esta forma, nos permite poder ver si estamos por el buen camino, si lo estamos consiguiendo.

El objetivo deber ser ALCANZABLE y REALISTA, no sería real decir que quieres adelgazar 20 kilos en una semana. Y por último, es muy importante acotar nuestros objetivos en el TIEMPO.

Quiero adelgazar tres kilos este mes.

Una buena forma de recordar cómo establecer objetivos es pensar en la estructura MARTE      (Medible, Alcanzable, Realista, Temporal y Específico)

Los objetivos no deben seguir sólo la estructura MARTE, también es importante que se formulen en POSITIVO. ¿Qué pasa si decimos “no pienses en un elefante”? Automáticamente en nuestro cerebro aparece la imagen de un elefante. Muchas veces establecemos los objetivos en relación a un estado problemático, por ejemplo “no quiero ponerme nervioso cuando vaya a hablar en público” y la pregunta sería ¿qué quieres realmente? Porque formulado en negativo, nuestra atención se focaliza en el problema. Por ejemplo, “quiero estar tranquilo la próxima vez que hable en público”. Realmente, sería necesario especificar más este objetivo, preguntándonos ¿cómo sabré si estoy tranquilo? y ver cuáles son las evidencias que hacen que sienta que estoy tranquilo.

Algo que parece obvio, pero que muchas veces nos olvidamos, es que el objetivo tiene que DEPENDER DE TI, no tendría sentido marcarnos como objetivo quiero que me toque la lotería, porque está claro que el objetivo no depende de ti. Quizás en este ejemplo se ve claro, pero que pasa si decimos quiero tener más clientes, ¿este objetivo depende únicamente de nosotros? está claro que no, tendríamos que pensar qué puedo hacer yo para tener  más clientes y marcarme objetivos en esa dirección.

Por último es importante pararte a pensar si QUIERES REALMENTE ESE OBJETIVO, si de verdad es algo que te motiva, que te mueve, que te hace vibrar. Porque si de verdad te mueve emocionalmente ya tienes mucho camino recorrido.

Así que antes de pensar en tu objetivo pregúntate:

¿Qué quieres conseguir específicamente?

¿Cuándo lo quieres conseguir?

¿Cómo sabrás que lo has conseguido?

¿Lo quieres realmente?

¿Depende de ti?

¿Qué te motiva a conseguir este objetivo?

¿Qué sentirás cuando lo consigas?

¿Estás dispuesto a dedicar el tiempo y los recursos necesarios para conseguir este objetivo?

La próxima vez que quieras conseguir algo, recuerda que la clave está en establecer bien el objetivo, para que se entienda la indicación que le demos a nuestro taxista.

Publicado en la revista Vital: http://blog.revistavital.es/?p=1868

 

Sobre el autor
Pedagoga, coach y terapeuta Gestalt

Escribir una respuesta

*

captcha *